Entraron
en la casa en una batalla de besos. Recuperarse era éxtasis para
cualquiera de los dos. Se sentaron en el sillón.
- Basta, basta. Hay que ir despacito...
- Ay, ni que recién nos conociéramos, La.- se quejó.
- Bueno, pero si estuvimos tanto tiempo separado, por algo fue. Ésta vez hay que hacerlo diferente.- le sonrió.
- Estuvimos separados porque yo me mandé las giladas de mi vida. Y no fue tanto tiempo, ché. Dos meses y medio nada más.
- ¿Nada más, no la pasaste mal?
- Nooo..- ironizó.- ¿Viste que faltan todas las fotos tuyas del cuarto?
- Si.- hizo puchero.
- Benjamín me las arrancó todas y se las llevó.
- ¡Qué guacho! ¿Por qué?
- Porque las veía y me ponía a llorar. Y decía que me estaba haciendo homosexual de tanto llorar.
- Qué idiota que es, los hombres también lloran.- se quejó.
- No sirvió de nada igual, seguí llorando.
- Ay, no me digas que lloraste porque me siento mal.- pidió.
- ¿Vos, lloraste?
- Muy poco... Me quería hacer la fuerte aunque no me salía. Creo que un poco todo este llanto que me sale a cada rato es por eso, estoy sacando la angustia que no saqué en dos meses y medio.
- Yo te la saco a besos, pero no llores porque no me gusta. - ella le dio una sonrisa.- Me voy a bañar. - se paró, pero luego se giró y la miró. Tenía una mano en el pecho y los ojos cerrados.- … Si querés me quedo, y me baño cuando te duermas más tarde.
- No, no andá.
- ¿Segura? - se sentó a su lado.
- Si, es horrible esta sensación pero lo tengo que superar de una forma u otra. Y prefiero tenerte mientras duermo.- suspiró.
-Me baño rápido, te prometo.
- Andá.- le dio una sonrisa.
Cuando Pedro volvió de la ducha, Lali estaba apoyada en el alfeizar de la ventana.
- Ya estoy.- sonrió, pero Mariana no giró a mirar como él se había puesto la remera que a ella más le gustaba.- Ey ¿Qué pasa? - imitó su posición.
- Nada.- negó.
- No se llora por nada... ¿Es por la fobia?
- Es por todo. Tengo miedo de todo... De que vos no estés, de que Luz se vaya, de cruzar la calle y que un auto me mate...
- Lali...
- Es que es así. Yo ayer estaba bien, ensayando para una obra, viviendo uno de mis sueños y hoy... Luz se va a morir y ya no deseo bailar. Me asusta lo rápido que giran las cosas.
- Nadie sabe que puede pasar mañana, por eso hay que vivir hoy.
- ¿Cómo puedo vivir hoy sabiendo que es cuestión de tiempo para que Luz deje de estar? Cristóbal lo dijo, la única que le queda es encontrar una médula compatible en menos de cuatro semanas y es casi imposible. Es muy injusto que le pase esto a ella.
- Si, ya sé. Ya está, si te hace bien llorar, llorá. No puedo pedirte que no llores cuando yo pasé tres años llorando de solo pensar que podía llegar este momento límite.
- ¿Cómo pudiste vivir así tanto tiempo?
- No sé... Nada me hacía feliz, por mucho tiempo. Ni cuando viajaba, lo disfruté. Si sé que cuando te conocí dejé de llorar. Creo que eso es una parte importante de por qué te amo tanto. Fuiste la persona que me devolvió la sonrisa.- le pasó una mano por el pelo.- ¿Querés salir a tomar aire?
- Basta, basta. Hay que ir despacito...
- Ay, ni que recién nos conociéramos, La.- se quejó.
- Bueno, pero si estuvimos tanto tiempo separado, por algo fue. Ésta vez hay que hacerlo diferente.- le sonrió.
- Estuvimos separados porque yo me mandé las giladas de mi vida. Y no fue tanto tiempo, ché. Dos meses y medio nada más.
- ¿Nada más, no la pasaste mal?
- Nooo..- ironizó.- ¿Viste que faltan todas las fotos tuyas del cuarto?
- Si.- hizo puchero.
- Benjamín me las arrancó todas y se las llevó.
- ¡Qué guacho! ¿Por qué?
- Porque las veía y me ponía a llorar. Y decía que me estaba haciendo homosexual de tanto llorar.
- Qué idiota que es, los hombres también lloran.- se quejó.
- No sirvió de nada igual, seguí llorando.
- Ay, no me digas que lloraste porque me siento mal.- pidió.
- ¿Vos, lloraste?
- Muy poco... Me quería hacer la fuerte aunque no me salía. Creo que un poco todo este llanto que me sale a cada rato es por eso, estoy sacando la angustia que no saqué en dos meses y medio.
- Yo te la saco a besos, pero no llores porque no me gusta. - ella le dio una sonrisa.- Me voy a bañar. - se paró, pero luego se giró y la miró. Tenía una mano en el pecho y los ojos cerrados.- … Si querés me quedo, y me baño cuando te duermas más tarde.
- No, no andá.
- ¿Segura? - se sentó a su lado.
- Si, es horrible esta sensación pero lo tengo que superar de una forma u otra. Y prefiero tenerte mientras duermo.- suspiró.
-Me baño rápido, te prometo.
- Andá.- le dio una sonrisa.
Cuando Pedro volvió de la ducha, Lali estaba apoyada en el alfeizar de la ventana.
- Ya estoy.- sonrió, pero Mariana no giró a mirar como él se había puesto la remera que a ella más le gustaba.- Ey ¿Qué pasa? - imitó su posición.
- Nada.- negó.
- No se llora por nada... ¿Es por la fobia?
- Es por todo. Tengo miedo de todo... De que vos no estés, de que Luz se vaya, de cruzar la calle y que un auto me mate...
- Lali...
- Es que es así. Yo ayer estaba bien, ensayando para una obra, viviendo uno de mis sueños y hoy... Luz se va a morir y ya no deseo bailar. Me asusta lo rápido que giran las cosas.
- Nadie sabe que puede pasar mañana, por eso hay que vivir hoy.
- ¿Cómo puedo vivir hoy sabiendo que es cuestión de tiempo para que Luz deje de estar? Cristóbal lo dijo, la única que le queda es encontrar una médula compatible en menos de cuatro semanas y es casi imposible. Es muy injusto que le pase esto a ella.
- Si, ya sé. Ya está, si te hace bien llorar, llorá. No puedo pedirte que no llores cuando yo pasé tres años llorando de solo pensar que podía llegar este momento límite.
- ¿Cómo pudiste vivir así tanto tiempo?
- No sé... Nada me hacía feliz, por mucho tiempo. Ni cuando viajaba, lo disfruté. Si sé que cuando te conocí dejé de llorar. Creo que eso es una parte importante de por qué te amo tanto. Fuiste la persona que me devolvió la sonrisa.- le pasó una mano por el pelo.- ¿Querés salir a tomar aire?
-
No, necesito acostarme un rato. Veni, hacéme compañía.- subieron
las escaleras y se tiraron sobre la cama.
-
¿Te puedo dar un beso?
-
¿Desde cuándo me tenés que preguntar?
-
Es que me siento desubicado si te beso cuando estás llorando…
-
Si no me vas a besar porque lloro, no me vas a besar como en un año.
-
No digas eso.
-
Es así. No siento que este dolor se me vaya a acabar…- Peter junta
su boca con la de ella y mueve su cuerpo un poco para quedar sobre
ella.
-
Ey, no llores…- la miró y pasó una mano por su mejilla para
secarla.
-
No puedo… Tengo miedo.- explotó en lágrimas.
-
No tengas miedo, estás conmigo…
-
Tengo miedo de que si seguimos con esto yo… vuelva a tener esa
dependencia estúpida que tenía con vos y que pase algo y te vuelvas
a ir… Que me vuelvas a romper el corazón.- lloró incluso más
fuerte. Aparta a Pedro de un empujón y entra en el baño dando un
portazo.
-
¡Lali!- se para y golpea la puerta.- Mi amor, dale, hablamos…
-
¡Dejáme!
-
Por favor, te prometo que ni te toco, nada… dale. No quiero que
estés llorando sola ahí…
-
Soy una estúpida.
-
No lo sos, dale, salí y hablamos.
-
Por favor dejáme sola. Necesito estar sola.
Mariana
mira el techo blanco del baño y suspira mientras seca el caudal de
lágrimas. Se siente muy estúpida por llenarse de miedos tan
absurdos, infantiles, estúpidos como ella. Miedo al abandono, la
soledad, la muerte. Esos miedos todo el mundo los tenía, entonces
¿Por qué la hacían acobardarse tanto?
Okay,
podía ser que hubiera pasado por muchas cosas trágicas en su vida
aunque siempre había salido fortalecida. Nunca habría sufrido lejos
de un amor, ni había tenido que afrontar la tan posible muerte de
alguien querido: sus abuelos habían muerto antes de que llegara a
conocerlos. A lo mejor era eso; eran cosas que nunca le habían
sucedido y no sabía como reaccionar.
Se
levantó del suelo y se lavó la cara. miró sus propios ojos en el
espejo. Ya se figuraría en como solucionar las cosas. Por el
momento, sabía como proseguir.
Abrió
la puerta del baño y la asaltó la oscuridad. No había sido
consciente del tiempo que había pasado. Pedro dormía boca arriba,
la sábana tapando su entrepierna le daba un aspecto de lo más
sensual.
Cruzó
el cuarto y agarró su bolso que contenía algo de ropa. Sacó una
campera y lo cerró, colgándoselo al hombro.
- Lali ¿Qué hacés?- se giró y Pedro la miraba.
- Me voy a casa.
- ¿Ahora? Es tarde…- miró por la ventana.- ¿Por qué no te quedás?
- Estoy muy confundida con todo y necesito estar sola, pensar… Mi madre se fue a Francia y Emilia casi vive con Camilo, así que no va a haber nadie en mi casa.
- Te acompaño.
- No, dejá. Son siete cuadras, no creo que me pase nada. Nos vemos.- plantó un beso en la mejilla de él, que se quedó anonadado por su actitud.___________________________________________________Soy una desubicada, ya lo sé. La idea es terminar la novela en las próximas dos semanas, quedan cinco capitulos. Depende de un tema de firmas también. Nos vemos- Querés "Promesa Rota I" y/o "Promesa Rota II"? Mandáme un e-mail a CamilaAmaral95@hotmail.com y te lo mando.- Querés que te avise cuando suba novela? Twitteame a @CamiAmaral7
Maaaaas
ResponderEliminarNo podes hacer maraton?
Creo le va a pasar algo en la calle
ResponderEliminarME ENCANTAAAA
ResponderEliminar@22LULII
Pooooooor dios :( MAS
ResponderEliminar@SoyDanielaP
Me encanta subi mas noveeee
ResponderEliminarPobre lali re desubicada anda con su vida
ATTE: Valeria : )
ai mas plis besos
ResponderEliminarque ya termina no! por favor, hermoso cap besos
ResponderEliminar@cande_petti
Me saque que reaccione así una vez que están recuperando lo suyo hace esto! Y no me gusta que se vaya sola!!! Más!°°
ResponderEliminar@vale_cadenas
Los amo! Y amo la novela tmb! Masmasmas
ResponderEliminarquiero saber que tiene lali en la cabezaaa, porque reacciona asi quiero otrooo!!!
ResponderEliminar@francigatica
mas noveeeeeeeeeee
ResponderEliminarMassssss
ResponderEliminarSube otro please!!!
ResponderEliminarTengo nove en mi blog http://amorporcasiangeless.blogspot.mx/
ResponderEliminarapenas va por el capitulo 6, te espero!
Besos..